INVIERNO
Las hojas caen sin cesar
y aún no sé, si en cielo
hay amapolas o cardos
rojas o espinas.
Se me escapa el tacto
De tus dedos tocando
mi piel en silencio.
La luz se pierde
mientras me veo
sentado en una silla
lejos de la ventana.
Cuantas hojas
son necesarias que caigan
para subir al cielo
para ser guardián
de tu cálida mirada,
aquella que anida
en mi pecho hecho
de ti y tus recuerdos.
Corazón sin razón
nada más que amarte,
amor mío,
allá donde haga falta.
Se estira el invierno,
y aunque parezca
que no hace frío,
lo cierto es que
éste frío ausente
quizá sea eterno,
sin una pausa
devastadora
llena de caricias
de cristales de hielo.
Mira al cielo
de invierno,
estaré bailando,
saltando de nube
en nube para ti.
Quienes se fueron,
antes de tiempo,
aún siguen danzando
a mi lado con una frecuencia
de resonancia, destructora
de cualquier lógica humana.
El ocaso en un amanecer
de invierno rodeado,
estoy seguro, de rojas
ammmapppolllasss,
transcurre la vida.
Y ahora, que sé, que las hojas
de invierno
no esconderán lo nuestro,
el amor fluye sin descanso.
Un invierno más.
11 12 25
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